lunes, 28 de junio de 2010

Inertes Simulacros...

La dificultad es que muchos instantes nocturnos son reales cuando se viven, pero devienen como caducas imágenes con tonos de irrealidad cuando el tiempo los afecta o, irónicamente, cuando ya es de día. Es bastante complejo sentirlos así, pero finalmente permiten  que ocurra lo de siempre...sí, lo de siempre... los esbozos de una realidad a partir de ellos, realidad imaginada, por cierto...

Lo dije... vivir realmente es pensar lo que se vive, o lo que creemos que se está viviendo. No es mi predicción metafísica, ni un arrebato existencial... es una vaga opinión. Podría decirse que yo vivo los momentos cuando los pienso después de que tienen lugar, allí ellos cobran sentido. Es un "allí" porque parecen ya no tener validez en un "aquí" ¿Son acaso el producto de un controlador impulso o la obsesión por encuadrar todo en un esquema causa-consecuencia?, no lo sé, solo sé que permiten un acto solipsista bastante entretenido, que finalmente permite soltar la respiración sin dificultad.

Hay acontecimientos que no son fáciles de traer de nuevo a mi cabeza, no hablo de eventos traumáticos, cabe anotar. Sino de esos que parecen contradecirlo todo, porque atentan contra la idea de pensar lo que ya se vivió, porque indican un ¿Para qué pensar?. Sí, estos episodios son tan engañosos que tranquilizan con tal facilidad que  a veces parece no tener lugar alguna forma de resistencia. A estos quiero llamar simulacros, porque no son reales aunque en su momento lo parezcan. Éstos me hacen protagonista, simulan muchos de los hitos mentales que he creado y que han creado en mí...

¿Detenerse un día después, por ejemplo, y considerarlos imaginados hace bien? Eso suele pasar y creo que es otro intento de escapar a sus efectos perjudiciales, es algo así como quitarle la luz al proyector de la película... De todos modos, no niego que en ciertas ocasiones he deseado que algunos no sean simulaciones, queriendo en este caso creer en ellos, sin embargo la experiencia posibilita gozar del cálculo y  hacer las reservas necesarias.

¿Cómo se puede habitar en una caverna platónica?¿Cómo alguien puede vivir de simulacros? Yo me opongo a ello, aunque debo aclarar que ello no implica que dejen de tener su lugar, ya que creo firmemente que su existencia es la misma evidencia de otras posibilidades...

lunes, 14 de junio de 2010

Heterotopía Fundante










¡Que aburridor era todo! Pasos seguros por caminos bien establecidos. Habían sombras, pero de esas que sólo son producto de la cobardía que necesariamente genera ciertas situaciones. Y habían intereses medianos que pretendían arrebatarme de aquella existencia segura, pero eran sólo vacilaciones e intentos mediocres que no encontraban mayor recibimiento que el fútil y vano mundo de personas estancadas. 

No sabía mucho, sólo recorría los pasillos con la misma intención práctica y no los recreaba como ahora logro hacerlo. No había otra función para las cosas que la que su creador le había dado, las personas eran lo que mostraban y la filosofía era terrorificamente difícil...jeje tenía que decirlo, pues eran días donde comenzaba a gestarse el amor por los clásicos y, por supuesto, el respeto a sus palabras. Además me servirían de citas... Hobbes en los inicios, en la confrontación razón-pasión; Descartes para descargar mis ansias de reconocimiento y Hegel, el detestado alemán, para decirle a alguien sin decírselo que amaba...

Sin embargo, había un indicio de la búsqueda de un "no lugar" cada vez que la noche construía un escenario imaginario. Escenario que no mostraba ningún peligro...que iluso...no lo hacía porque no era real. Esto quiere decir que efectivamente llegó a hacerse realidad. Así me sentí pleno, luego fragmentado... 

Encontré algo que rebosó mi experiencia y por lo tanto camine sin saber hacia dónde y sobre una superficie áspera,lejana, prohibida y diferente. Fue el momento de ser contestatario y gritarle a los anuncios negativos, a los realistas, para permitirme acceder a un lugar con otras reglas, con una dinámica no establecida. Era mi lugar heterotopico esperado, anhelado y mi espacio de emancipación engañosa...

Describir esta experiencia siempre me llevará a considerar este lugar con dicotomías (bueno/malo; edificante/nocivo) pero algo aprendí después de escapar: todo me llevó al límite casi hasta agotarme, pero me recordó el fundamento infantil y sincero de mis acciones. Cambie mis ideales de forma tan sencilla que me he cuestionado cada día pero brotó de los instantes extremos la imagen fundante... aquella que resuena.

Estas sensaciones ya estaban codificadas... en melodías, en letras extrañas y adversas...

Cuatro canciones prohibidas: Media Verónica, Ayer me dijo un Ave, La Maza, Antología. Una canción reconfortante: Dig, sí, en inglés para reafirmarme, para ser sólo yo.



miércoles, 9 de junio de 2010

Las Aspiraciones de Helena

¿Es posible que la vida de alguien se proyecte en la de otra persona como una manera de eternizarse? Causa escozor intentar dar respuesta a esta pregunta, que, al menos para mi, resulta algo macabra. Pero tratando de aislar el carácter insoportable de la idea de eternidad, logro identificar una línea problemática que atraviesa mi condición, mi actualidad. Una línea que se ha manifestado resonantemente en los momentos en que la locura pudo ser desatada, instantes que simbólicamente crearon un nuevo orden y determinaron nuevas formas de relación con las cosas, con las personas.

Recuerdos de este tipo conservan un mismo formato y hasta el día presente la única forma encontrada para explicitarlos es el uso del término vibración. Sí , es una vibración que se extingue con una inquietante parálisis.
A veces pienso que fue sólo la fuerte impresión que causan los efectos de espejo, pero no debe entenderse como el ejercicio de verse a sí mismo, sino como el reconocimiento de alguien más es uno... Bah... No quiero que esto se entienda como la experiencia mística indescriptible o  la posesión corporal escalofriante, la verdad no intento hacer referencia a encuentros suprasensibles... Solo que recuerdo esos instantes y la recuerdo...

Un vasto espacio infantil que ahora es un reducido espacio de un cuasi-adulto (me asusta decir eso). Un espacio fundacional que ha devenido en un espacio vital, pero que en ese devenir encontró un instante extraño y amargo: luz tenue, madera, color café, caprichos materializados... cada objeto creaba un lazo asfixiante y su destrucción generaba un trauma que recordaba un tiempo mejor que parecía peor... 

Ahora sólo temo estar desdibujado porque después de reconocer esta situación me siento reacio a sus aspiraciones y si  logré respirar e iluminar aquel espacio, era para que ella me mirara y se proyectará, sin aniquilarme sólo queriendo que su existencia tuviese calma.

martes, 8 de junio de 2010

Una fibra delicada: mi ideal de permanencia


Si una estrategia ha sido implantada, los usos tácticos de las situaciones crean la posibilidad de hacerle resistencia. Claro que tales usos son esquivos y dependen necesariamente de la forma en que uno concibe las relaciones de poder. De esta manera, resulta algo clásica y anticuada la imagen del personaje que con sólo apoyar su cetro en el suelo genera un orden o un caos.

Inmersos muchas veces en esta visión, hacemos la entrega, bastante decorativa por cierto, de tal cetro. Pero hay otras ocasiones donde "el personaje" se crea un cetro imaginario y, para este caso, sólo logra que brote de él, sin mayores preámbulos, una marea desorganizada, destructiva, disociadora y, sobre todo, patéticamente bulliciosa.

No obstante, esto no ha implicado el fin del mundo, pues extrañamente parece que la poco fundamentada fórmula: caos+caos=orden cobra sentido en algunas ocasiones.

No, hay algo que no se hace entender en todo esto... sin duda, aquel "algunas ocasiones" no abarca 15 años... La tesis de algunos "estudiosos" del tema, se centra en que precisamente las caóticas acciones del personaje llegan a ser contrarrestadas por las tácticas implementadas creativamente en los espacios de acción. El problema, tristemente, es que los estudiosos han dejado de ser financiados y muchos han decidido abandonar estas investigaciones tan insoportables...

Quisiera que la risa surgiera sin mayor esfuerzo después de escribir estas consoladoras palabras, pero la comedia ha decidido abofetearme por estos días. Por otra parte, considero que las clases en las que tanto he hablado a mis estudiantes de la relación imagen-filosofía dejan un sesgo considerable y... preocupante, pues el cetro y su fuerza caótica son el mejor recurso para expresar la fragmentación de mi estado de ánimo. El espacio de los 48 lo mostró y las palabras del querido sujeto prepotente conforman un eco desesperante que intenta recordarme que mi ideal de permanencia es bullshit.

He entonces de maldecir aquella sed de reconocimiento que gestó este ideal y que lo trasformó en mi obsesión por 3 años.  Ahora todo esto ha devenido en un extremo cansancio y en una fragmentada voluntad.

lunes, 7 de junio de 2010

Un intento de explicación: Mis razones




Cuando la filosofía era aún tan adversa a mis deseos y cuando los límites de mi acción parecían no definirse por la intensidad de estos... me encontré con las palabras que marcarían cada intento por ordenar mi pensamiento y materializarlo. Eran las razones de un autor explicando sus Marginalia, en las que, parafraseando su composición, se expresaba el olvido de las cosas a partir del ejercicio de empuñar la pluma y deslizarla coherentemente. Todo este empeño lógico y organizado, me ha parecido entonces el medio más atractivo para codificar sensaciones, aunque la real intención sea sepultarlas y dejar que el tiempo oculte sus tumbas.
Si, aquí tiene entonces sentido el oficio de sepulturero y su espacio vital: el cementerio...