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martes, 24 de abril de 2012

Sin título (No brota)

Ha pasado una semana y sólo puedo decir que seguirán pasando hasta volverse meses y años. Cómo deben ser los desenlaces? No podemos saberlo, este simplemente fue así. Algo faltó por decir? Nada realmente. Tendría algo por decirme? No lo sé, pero no deseo escucharlo ni leerlo. Se está bien? Claro, ambos lo estamos. Qué innecesario haber extendido un final ya contemplado! Si quiso una despedida, podrá construir una con los numerosos intentos que tuve de despedirme... buenos deseos como siempre, pero la absoluta distancia para mi: no saber, no sentir, no importar, no querer. No ignoro, no omito, solo le doy el mejor lugar... la Nada. Nada qué decir. nada qué demostrar, nada se espera...

Cuantas veces miro atrás? Muchas... es normal, mirar atrás permite saber cómo he estado caminando. Si no mirará atrás estaría esperando pues cada antiguo paso se supone que crea un surco para pasar en un futuro. No hay surco, sólo la apariencia... un zanja caprichosamente dejada, peligrosamente adornada, que cualquier sensato evitaría para no ganar daño. No soy sensato por convicción, estoy obligado a ser sensato... y, particularmente, no saber nada y negarme a saber lo que podía saber trae mucha calma. No sé nada... cada palabra no alcanzó su destino, se fueron a esa nada mediática... 

Sólo por ese instante que es mío, le he quitado la voz... valdrá poco para los demás pero para mí se convierte en la pequeña acción que permite reivindicar mi existencia...solamente acá en mi mundo (donde realmente importa)






viernes, 17 de febrero de 2012

Hopeful Love

Estoy esperando... sólo unas cuantas horas para saber cómo puede concluir esta experiencia. Hay tantas situaciones y omisiones tan inexplicables. Afirma afecto y necesidad pero no encuentro una firme posición como las que tuvo antes. Digo tantas veces "antes" porque me quedé habitando un pasado cercano,  guardé la invitación a un efecto desinteresado que se estancó en un abrazo protector. Quise salir de mi zona de seguridad, aunque tuve tantos momentos en los que fui consciente de los riesgos. Joder! Me enamoré de una promesa... y me obsesioné con cumplir mi aspiración de sincronía. Removí los cimientos de mi orgullo, buscando ser coherente, mostrando la posibilidad de que se pudiera creer y confiar en mi. Aposté tanto por la seguridad del otro, me lancé a un confortable vacío porque siempre creí que su historia impediría una caída profunda. 

Ante mi tengo las personas por las que debo luchar, por eso deseo encontrar el fondo y golpearme para levantarme en unos días, para establecer una nueva zona menos ingenua y más orgullosa. Y esta zona no se abandonará nunca, quien quiera debe ingresar y soportarla... eso aprendí, esa es tu manera de funcionar y para no perder la costumbre, la habilidad mimética me servirá para definir este nuevo horizonte de sentido. Aprendo de ti, porque de todo se aprende sino la vida no tendría mayor validez. Entonces esta forma de ser será algo así como una moral provisional, porque también sé que mi destino no es convertirme en un egoísta...

Tres recuerdos: la cara de loco en la almohada, el abrazo desinteresado, la palabra que sale débil pero que expresa algo tan fuerte. Después de pensarlo bien, éstas son las imágenes que más logran afectarme, las que serán díficiles de quitar de mi presente mental, pero nada gano conservándolas porque detrás de las dos primeras está marcada su inseguridad y de la última brota mi ingenuidad. 

Sólo pediré una cosa: perder su rastro... para cerrar mi círculo. Es curioso ver que no fui el único que leyó mal, los demás también creyeron que había llegado una persona que determinaría un nuevo paradigma. Sí, no alcanzas a ser paradigma, por el poco tiempo... aunque mi abstracción podría concederte un privilegio basado en la eternidad de los últimos días. 

2:29 pm... 

Volví a escuchar mucho la canción que generó la idea de sincronía... "Dig" de Incubus... La Light Grenade y es imposible no pensar en tu dibujo y en tu cuadro... un regalo marcado por sentimientos tan diferentes entre sí. Sí, imaginate que esa simple canción expresa parte del mundo sentimental que cree. Para mi, todos tenemos una debilidad, una enfermedad... algo que nos hace frágiles pero por el simple hecho de saber que el otro también es así, podemos, al querer, cubrir y sanar su problema  mientras cubrimos y sanamos el propio. "Algo nos cava, pero al menos nos cavamos el uno al otro"...

2:43 pm...
3:42 pm...

4:30 pm...

lunes, 28 de junio de 2010

Inertes Simulacros...

La dificultad es que muchos instantes nocturnos son reales cuando se viven, pero devienen como caducas imágenes con tonos de irrealidad cuando el tiempo los afecta o, irónicamente, cuando ya es de día. Es bastante complejo sentirlos así, pero finalmente permiten  que ocurra lo de siempre...sí, lo de siempre... los esbozos de una realidad a partir de ellos, realidad imaginada, por cierto...

Lo dije... vivir realmente es pensar lo que se vive, o lo que creemos que se está viviendo. No es mi predicción metafísica, ni un arrebato existencial... es una vaga opinión. Podría decirse que yo vivo los momentos cuando los pienso después de que tienen lugar, allí ellos cobran sentido. Es un "allí" porque parecen ya no tener validez en un "aquí" ¿Son acaso el producto de un controlador impulso o la obsesión por encuadrar todo en un esquema causa-consecuencia?, no lo sé, solo sé que permiten un acto solipsista bastante entretenido, que finalmente permite soltar la respiración sin dificultad.

Hay acontecimientos que no son fáciles de traer de nuevo a mi cabeza, no hablo de eventos traumáticos, cabe anotar. Sino de esos que parecen contradecirlo todo, porque atentan contra la idea de pensar lo que ya se vivió, porque indican un ¿Para qué pensar?. Sí, estos episodios son tan engañosos que tranquilizan con tal facilidad que  a veces parece no tener lugar alguna forma de resistencia. A estos quiero llamar simulacros, porque no son reales aunque en su momento lo parezcan. Éstos me hacen protagonista, simulan muchos de los hitos mentales que he creado y que han creado en mí...

¿Detenerse un día después, por ejemplo, y considerarlos imaginados hace bien? Eso suele pasar y creo que es otro intento de escapar a sus efectos perjudiciales, es algo así como quitarle la luz al proyector de la película... De todos modos, no niego que en ciertas ocasiones he deseado que algunos no sean simulaciones, queriendo en este caso creer en ellos, sin embargo la experiencia posibilita gozar del cálculo y  hacer las reservas necesarias.

¿Cómo se puede habitar en una caverna platónica?¿Cómo alguien puede vivir de simulacros? Yo me opongo a ello, aunque debo aclarar que ello no implica que dejen de tener su lugar, ya que creo firmemente que su existencia es la misma evidencia de otras posibilidades...