Hace un año como la tradición indica ustedes despedían a sus compañeros y luego, en 15 minutos y en apuros como rara vez estuve, yo me despedía. Poco dije, pero exprese mucho más con otras acciones!
Cómo nos reunen entonces las despedidas...
Ahora su turno y su papel protagónico. Y qué les puedo decir? Cuando estas ocasiones tienen lugar se mezclan diversas sensaciones y una en particular nos enfrenta a una debilidad humana: el miedo al cambio. Sí, pero resulta a la vez tan necesario que nuestras experiencias pueden transformarse gracias a él y, de igual manera, podemos proyectarnos y hacer uso de los sueños diurnos para construir sentidos y significados.
El que está contento con lo que es en este momento debe saber que lo que venga puede cambiarlo y el que no lo está, debe sentirse bien porque eso se puede revertir.
Cambiar es entonces una condición del mundo que uno vive, que uno construye y más cuando uno se está formando, cosa que nunca acaba. Tengan eso presente, uno nunca deja de formarse por más títulos que tenga y por más que el tiempo se haya encargado de reforzar la terquedad de cada uno, porque formarse es tener al otro al lado exponiendose y eso, sin el interes de reducirlos, es lo que han sido estos años. El otro, es decir sus familias, sus profesores, sus amigos, sus compañeros que aprecian y los que no aprecian tanto, los espacios (porque las paredes también forman)... entonces son muchas las personas a las que deben agradecer. Sí, despedirse es agradecer, se necesitan la una de la otra.
No obstante, el agradeciemiento no es unilateral, los profesores que hayan comprendido la particularidad de las experiencias que tuvieron con ustedes, así hayan tantas otras con tantos grupos, sabrán también agradecerles. Y ahí está mi lugar, no tengo aún el título de Licenciado pero agradezco al grupo que ha sido y será determinante en mi formación; al punto que las mejores palabras que definen el tiempo con ustedes son las de una EXPERIENCIA FUNDANTE, porque me saco de mi lugar habitual, me puso a pensar como nunca y me brindó nuevos sentidos.
Conservaré una imagen de todos y los invito, como lo harán tantas personas hoy, a confrontar con el mundo lo que aprendieron y a arrepentirse de lo que no quiseron aprender porque de esa manera los recuerdos de estas experiencias se actualizan.
Señores y señoritas a probar su autonomía y que resuene esa palabra. Que sus elecciones y decisiones les traigan muy buenas cosas, pero si no llega a ser así que sepan asumir y construir sobre lo que se derrumbe.
Demis, Sara, Juan José, María Alejandra, Carlos, Sergio, Estefanía, Daniela N., Natalia, Danilo, María José, Manuela, Sebastián, Maribel, Pamela, Juan Sebastián, Juan Esteban, Andrés, Daniela M., Brenda, Angélica, Danny, Edward, Natasha, Laura... Sara C... Vanessa...
Esto lo leí frente a todos mientras temblaba un poco, lo admito! Buenos momentos...
Esto lo leí frente a todos mientras temblaba un poco, lo admito! Buenos momentos...
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