Ha pasado una semana y sólo puedo decir que seguirán pasando hasta volverse meses y años. Cómo deben ser los desenlaces? No podemos saberlo, este simplemente fue así. Algo faltó por decir? Nada realmente. Tendría algo por decirme? No lo sé, pero no deseo escucharlo ni leerlo. Se está bien? Claro, ambos lo estamos. Qué innecesario haber extendido un final ya contemplado! Si quiso una despedida, podrá construir una con los numerosos intentos que tuve de despedirme... buenos deseos como siempre, pero la absoluta distancia para mi: no saber, no sentir, no importar, no querer. No ignoro, no omito, solo le doy el mejor lugar... la Nada. Nada qué decir. nada qué demostrar, nada se espera...
Cuantas veces miro atrás? Muchas... es normal, mirar atrás permite saber cómo he estado caminando. Si no mirará atrás estaría esperando pues cada antiguo paso se supone que crea un surco para pasar en un futuro. No hay surco, sólo la apariencia... un zanja caprichosamente dejada, peligrosamente adornada, que cualquier sensato evitaría para no ganar daño. No soy sensato por convicción, estoy obligado a ser sensato... y, particularmente, no saber nada y negarme a saber lo que podía saber trae mucha calma. No sé nada... cada palabra no alcanzó su destino, se fueron a esa nada mediática...
Sólo por ese instante que es mío, le he quitado la voz... valdrá poco para los demás pero para mí se convierte en la pequeña acción que permite reivindicar mi existencia...solamente acá en mi mundo (donde realmente importa)
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