lunes, 1 de agosto de 2011

El exceso de alcohol es perjudicial para...

Conectemos acontecimientos que no tienen relación.

Estoy acostado en mi cama y mirando al frente, me detengo en las 10 botellas de Absolut de distintos sabores, ordenadas y colocadas en relación a 3 criterios: 1. contraste por color; 2. importancia por el evento que conmemoran (la de mi cumpleaños está en el centro); 3 riesgo de caída más la necesidad de evitar tener que conseguir algunas de nuevo y, por ende, soportar de nuevo algunos sabores, así  Peppar y Mango son las que más debo cuidar y creo que varias personas estarían de acuerdo. Las botellas son importantes, todas tienen una marca: la fecha en que fueron destapadas y vaciadas por supuesto. Cada botella cuenta una historia, mis historias preferidas en código: Apeach y Mandrin. Debería tener 11 pero Kurant era una botella de litro y eso, como puede imaginarse a partir de referencias líneas arriba, afectaba la estética y, además, no hubiese querido atrofiar, por ejemplo, este momento contemplativo con  una tapa plateada que sobresaliera y dañara la simetría lograda. (malditas obsesiones)

Las historias de las botellas podrían armar el drama digno de una serie televisiva, en la que varios sujetos bastante particulares enredan sus vidas tratando precisamente de vivirlas. De esta manera, ciertas botellas me acuerdan de personas particulares,  algunas no relevantes en el desarrollo de esta trama juvenil, universitaria y hay que decirlo alcohólica. Cabe anotar que la trama alcohólica no es de sujetos alcohólicos, digamos más bien que los sujetos han tenido temporadas en las que el licor acompaña noches de aburrimiento, euforia y/o despecho; noches conmemorativas y noches solas, no de soledad, sino noches en las que no se toma por nada, sólo se toma. (eso no fue un comentario alcohólico)

Está colección nació de los acercamientos al vodka, en presentaciones no tan afamadas como el Absolut, hablo del criollo Monteskaya, el inolvidable Plavov (Raúl siempre dice Plavoski), la rememorada Katuyskaya (:S) y el  más decente Smirnoff Sandía (lo habrán descontinuado o aquel que bebimos fue patentado en territorios cercanos y poco confiables). En fin, varias fotos en fb sirvieron de antojo para luego institucionalizar el reto Absolut que empezó con un muy buen ritmo y que fue decayendo, en la medida que la responsabilidad permeó nuestros días. Compañeros infantables de estas botellas, otras... morenas y habituales y aquellos tragos coloridos que dan felicidad momentánea.

Momento contemplativo previo al presente...

Botellas de Absolut llenas, incrustadas en una pared y adornadas con luces que explotan sus atractivos. Otro escenario, no planeado... y un error inicial: la búsqueda no propicia del efecto psicodélico del licor. Sí, las cosas cambian y este efecto  deja de ser tan conveniente para un grupo de personas que se conoce bien, que se conoce sobrio y ebrio; y que porta sujetos tan diferentes entre sí. No es una excusa, creo que el real problema estuvo en la falta de control y en los problemas recientes con la voluntad.  Aunque alguien ausente estaría orgulloso, al parecer, de las hazañas de la noche...

El asunto en definitiva es que las personas no deberían obviar que uno, a pesar de la sonrisa, los monólogos y la euforia nocturna, tiene sus propios móviles para querer actuar irresponsablemente. De esta manera, fue una noche en la que no quise complacer a nadie porque, como ya ha quedado confirmado, este ha sido durante toda mi vida el maldito problema.  Agrego, para mí las botellas hablan del espacio que se ha construído y quedaría demostrado que no ha funcionado sólo por capricho mío. Negar la pertenencia a tal espacio es negarse su propia presencia y luego su propia existencia. Seamos cursis: las botellas son testigas de lazos entre muchas personas así  los creadores del impulso que generó esta colección seamos sólo tres.

Amigo Absolut 100, tengo un espacio para ti, pero no me vas a dar guayabo porque mi deseo es que tomemos tantos que no rendirás. Compañía que te hace responsable. Grow up!

martes, 14 de junio de 2011

"Intentar ser diferente, siguiendo sus pasos" Mi consigna...

Clase de seis de la mañana, acordada a las seis y media para llegar puntual, pero nunca lo hacía... cuando entraba al salón (un salón muy diferente) me esperaba un cordial saludo y un comentario irónico sobre mi tardanza. Sin embargo, su ironía tenía una particularidad: invitaba a disponerse, a escuchar y a hablar.  No hubo un solo día en el que el sueño me impidiera estar atento en clase, había algo tan diferente, a veces pienso que esto obedecía a un acuerdo implicito que tuvo lugar no sé cómo, de la misma manera que leer se había vuelto necesario y que faltar a clase causaba verguenza.

No escuché muchos nombres de autoridades, pero los que aparecieron son recordados con un efecto de eco particular. Mmmm... pero habían cuentos infantiles sobre vampiros que iban a la escuela, comentarios sobre fútbol, el recurrente chiste sobre el establecimiento de un "marco" conceptual, que no era "Marco", un compañero. Además, en una clase tan temprano había que desayunar, por eso las galletas y el café nunca faltaron, y llegaban justo cuando estabamos haciendo un trabajo grupal, ella afirmaba que nos iba atender y se disponía a recorrer el salón con una bandeja llena de vasos de café con pitillos y paqueticos de ázucar. Hilda se convirtió en mesera... y luego entendería que se iba a convertir en otras cosas.

Un día, Hilda no llegó pero la clase tuvo lugar cuando su esposo (ahora lo sé, antes no tenía idea) se presentó y nos invitó a tener el encuentro con él. Él es una autoridad. 

El último día, Hilda no quiso adoptar el papel de mesera que le agradaba temporalmente tener, ella quería compartir la mesa con nosotros. De esta manera, un señor que parecía mesero se dispuso y a manera de buffet comenzó a organizar el lugar, para ofrecernos un desayuno. Todos, siendo muy pocos, nos miramos y quedamos atonitos ante el desfile de alimentos preparados y servidos con tal respeto que era imposible no tratar de rechazar esa formalidad. Todos comimos...

Ciertamente no relato que fue lo que se discutió en torno a las Estrategias Cognitivas (el tema del curso), pero no lo hago porque no tenga qué decir sino porque esta vez  leí a alguien muy diferente, cuyas ideas no repitiría buscando el reconocimiento de lo que sé. Esta vez "saber" estaba en un segundo plano y "ser" se posicionaba en los modos de estar de Hilda. Hilda nos permitió leerla, no sé si esa era su intención, creo que no. Ella sólo coloco su experiencia en un espacio y dejo que nosotros lo recorrieramos. Siempre quise algo así, lo encontré casi al final de mis estudios de pregrado, pero voy entendiendo que la autoreferencia constante que existe en un espacio de formación de formadores es el elemento formativo más significativo. 

Hoy meses después veo "las señales dejadas en un camino, en una carretera" y confirmo la fuerza de una presencia como la de Hilda. Finalmente, sólo encuentro la necesidad de hacer una reverancia al mejor estilo oriental... Sensei... 



martes, 7 de junio de 2011

Banda Sonora Vital

Empecemos por algún importante: el título lo sugiere alguien más en medio de esas conversaciones medianamente trascendentales que uno tiene cuando esta haciendo frío y es de noche. Sí, el señor Cero es el autor, pero como bien lo sabe compartí totalmente su pensamiento. Hoy toca escribir sobre esto, para sacarlo de la cabeza y seguir con lo que se debe escribir, aunque no encuentro la diferencia entre una y otra escritura porque termino olvidando en los dos casos.

Bueno, estos días en los que las experiencias se tornan tan enredadas, no faltó la manifestación de una metáfora para complicarlo todo. Allí mientras escuchaba uno de los temas de "mi momento", todo se organizaba en torno a la melodía y encontraba sentidos forzados para entender la situación bajo la definición de un ritmo y una prosa atractiva y sugestiva. Y entonces recordemos como pensar días pasados porta una extraña sensación que se intensifica si pones una canción que te sonó en aquellos tiempos. He exagerado con el uso de la música a tal punto que la convertí en una guía de mis experiencias. De esta manera, es imposible no pensar en el jueguito de La República de prohibir cierta música para no ablandar el corazón de la clase irascible...Agh como he acumulado definiciones a partir de una fuente tan poco confiable! jua... no lo dejaré de hacer... pero es bueno conocer los límites de tu propio estado racional (redefiniendose). Entonces, además de temporadas, tenemos soundtracks, remixes y (jeje) featurings. Imaginense una canción de Incubus featuring  Bert Mcracken (The Used) o una mezcla entre ECDL con Providencia... además que complejo resultaría ver a Hayley en dueto con Lo Blondo... habrían sobre todo dificultades estéticas. Pero bueno, así se comportan muchos de mis recuerdos. 

Y pues es bueno dejar cierto ingenuo sentir para marcar los acontencimientos de otra manera y obtener sentidos más definitivos . Vuelve entonces lo que alguien me enseñó hace un rato sobre lo que queda cuando las cosas cambian... uno queda y queda como uno desea quedar... de todas formas fragmentos habían y fragmentos habrán.  Hoy encontré lo siguiente leyendo a Wulf (no recomiendo buscarlo): "Las persona no es una pieza unitaria, sino que consta de muchas partes contradictorias y fragmentadas que tienen respectivamente sus propios deseos de acción" ...

Qué actúen! Drive... (qué agradable contradecirse)

(A partir de esta entrada, la etiqueta Canciones no tendra uso. una canción pubicada es parte de mi Banda Sonora Vital)


jueves, 2 de junio de 2011

Ending

The opening (la obertura) tiene un ENDING y eso me tranquiliza, aunque la tranquilidad este acompañada de tan adversos pensamientos. "Pensar" no es suficiente y en esta medida dejaré de hablar de excepciones y simulacros. Simplemente hay que vivir! pero lograrlo implica la muerte de tantas manifestaciones de ideales absurdos.

No tengo la necesidad de estar mostrando lo que soy, debe bastar con que yo lo sepa. De igual forma, no tengo que hacer un inventario de amistades ni considerar ese asunto de los afectos circunstanciales. Un día egeocentricamente les di a aquellos importantes un numerito, pero ellos fueron los que me dieron algo realmente fundante. Y así, si por alguna vez me sentara y dejara de pensar, podría ver lo que tengo y dejar de buscar experiencias que no necesito. Hoy lo siento y cada uno de ellos merece una disculpa, que quizá nunca suene a disculpa pero será mi manera de decirles que me equivoqué y que ahora lo entiendo.

Finalmente esa sensación de fragmentación, es válida. Uno es dispersión y actividad. La persona integrada ha de ser bastante aburrida y su vida no seré más que la sucesión de eventos comprendidos, organizados y delimitados. Ahhh que vaina! comienzo a entender que uno puede ser sin necesidad de ser de un modo definido. Mmm que ideales más prescriptivos!

Conclusión, mi vida sigue a partir de aquella entrada de Malditas Metáforas, pero es necesario decir que el paradigma ha sido enfrentado y se concluye que YO  ingenuamente idealicé mi experiencia.

Joder! me gusta tanto la palabra Experiencia...



miércoles, 26 de enero de 2011

Obertura de acordes complejos!

Y vas sintiendo que la noche se acerca y te percatas de su nuevo sabor... sólo queda entonces preocuparse, esperar, seguir los minutos con sigilo... Y si la voz llega... te calmas, así no tenga el tono que esperabas, porque su sola existencia dirigida hacia ti, puede colmar eso que en el momento no está definido. Así de difícil es querer a alguien! FUENTE PROCASTINADORA

domingo, 12 de diciembre de 2010